Fuera de ruta en Tailandia: Prachuap Khiri Khan

0
75
Parque nacional Kui Buri

Tailandia es un destino que hay que visitar al menos una vez en la vida, de eso no hay duda. Aunque lugares como Bangkok, Ayutthaya, Chiang Mai, Chiang Rai y las islas…puedan resultar imprescindibles, hay mucho más. Aquí te traemos “Fuera de ruta en Tailandia: Prachuap Khiri Khan“.

Otros lugares fuera de ruta en Tailandia:

¿Por qué Prachuap está “Fuera de ruta”?

Lo primero es lo primero, ¿qué es “fuera de ruta”?  Es una expresión que viene del inglés “off the beaten track”. Suele referirse a aquellos sitios que no son tan conocidos y que sin embargo tienen mucho que ofrecer.

Nos parece que Prachuap es un destino “Fuera de ruta” porque rara vez aparece como parada de camino a las islas del Golfo. Quizá las playas no sean las mas turquesas del país, pero su accesibilidad y equipamiento lo compensan. Además cuenta con un atractivo que merece mucha la pena, su cercanía a Kui Buri. Este parque nacional alberga el mayor número de elefantes salvajes de Tailandia. Así que sí, Prachuap es un destino “fuera de ruta” que tiene mucho que ofrecer.

Prachuap Khiri Khan

Datos útiles:

❋ Ubicación: En la parte más estrecha del Istmo Kra.

❋ ¿Cómo llegar?: A cuatro horas de Bangkok en dirección sur si vas en coche o Van o usando la línea de tren (6 horas) que une Malasia con Tailandia, dirección Nong Pla Duk Junction.

 ¿Qué ver? Ao Manao, una playa tranquila y equipada y el parque Nacional de Kui Buri, con su reserva de elefantes. El templo Wat Thammikaram, que ofrece vistas increíbles de la bahía, ¡y monos a montones!

❋ Costes: Entrar a Ao Manao es gratuito, el alojamiento tiene un precio medio para Tailandia y la comida es barata. En Kui Buri la entrada cuesta cinco euros por persona, más algo más de 22 euros por el paseo en Jeep con un Ranger.

¿Qué ver y hacer?

El pueblo es un oasis de tranquilidad, con poco tráfico y un paseo marítimo genial. En él te encuentras con algo inédito en Tailandia, un carril bici. Para completar, muchísima variedad gastronómica a precios muy económicos.

Playa de Ao Manao

El paseo marítimo da a una playa que no es gran cosa, porque lo mejor está un poco más lejos. Con el carril bici que mencionábamos antes se puede llegar hasta Ao Manao, una playa propiedad de la Fuerza Aérea Tailandesa. Sólo 4 kilómetros de agradable paseo, sin apenas tráfico y bastantes verde.

Los militares tienen en Ao Manao un pequeño complejo con todo lo que puedas necesitar. Varios chiringuitos que atienden en la playa, baños y otras tiendas, junto a sombrillas y hamacas la hacen ideal. No tendrás que preocuparte de robos o timos, verás más patrullas que turistas.

En bicicleta, en coche o en Tuk Tuk puedes ir hasta Ao Manao y cruzar un pequeño control donde te pedirán que escribas tu información personal. Hecho esto, tendrás casi 3 kilómetros de fina arena. El agua no será tan cristalina como en las Maldivas, pero se está muy a gusto. Entre semana tendrás la playa para ti solo, pero en los findes verás familias de tailandeses disfrutando del mar. Si te va charlar con los locales, no se nos ocurre mejor oportunidad. 

Parque Nacional de Kui Buri

A 60 kilómetros se encuentra el Parque Nacional de Kui Buri, con la mayor reserva de elefantes salvajes del país.

En Kui Buri te adentrarás en plena naturaleza y podrás ver elefantes completamente libres. La entrada cuesta sólo 200 Bahts, y el Ranger que te llevará en un jeep te cobrará 850 por la excursión. (Puede llevar a un máximo de 8 personas) ¿Qué obtienes a cambio? Un paseo increíble por el parque nacional y la oportunidad de disfrutar de elefantes libres.

El parque no es un lugar en que el turista va a hacerse una foto dando de comer a animales de tres toneladas. Es la mayor reserva tailandesa de elefantes salvajes por el celo que ponen en que los visitantes no alteren su vida. Contribuirás al mantenimiento de su hábitat natural y al desarrollo de otros parques nacionales. Turismo responsable y divertido a la vez. (Sobretodo si tu jeep se avería a mitad de camino y te quedas tirado durante un buen rato, como nos pasó a nosotros) 

¿Te parece todavía poco lo que ofrece Prachuap? Aún queda un último sitio que merece la pena.

Templo de Wat Thammikaram

No podemos recomendar una ciudad tailandesa sin hablar de algún templo budista, ¿no?

En este caso, Prachuap no tiene un templo tan ornamentado que deja sin respiración. Lo que sí que tiene es unas vistas increíbles. Los 20 minutos de escalones que hay hasta la cima de la montaña en que se encuentra el santuario merecen la pena. Si quieres disfrutar del esplendor de la bahía de Prachuap no hay un mejor mirador.

Para hacerlo todavía mas divertido, ya desde el la plaza que hay abajo del todo te encontrarás con compañeros de viaje. Hablamos de los monos, que verás por cientos en tu subida. Algo curioso es que son, por nuestra experiencia, los monetes más respetuosos que vimos en todo el viaje. Por algún azar del destino, estos rara vez intentarán robarte la cámara o la mochila, salvo que lleves mucha comida encima.

Hacer fotos a cada rato con los animalitos (si se quedan quietos) y la bahía al fondo luce muchísimo. Una vez arriba, encontrarás una construcción bonita pero sin alardes. Cuando lo construyeron sabían que el valor estaba en su ubicación, no su riqueza material. El atardecer es especialmente recomendable, y te dará alguna de las postales más instagrameables de tu viaje, ¡garantizado!

Quizá los tailandeses quieran quedarse con este tranquilo lugar para ellos solos 😉

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.