El reciclaje en Alemania

0
691
Reciclaje en Alemania

El reciclaje en Alemania es casi una religión. Si no quieres que tu vecino te mire mal por mezclar residuos, ¡echa un vistazo a esto!

A los alemanes, que tanto les gusta el orden, los montones de contenedores para diferentes basuras les encanta. Es por eso, y por su conciencia ecológica, que el reciclaje es una cuestión de estado.

En Alemania dificilmente verás latas o botellas por la calle, aunque mucha gente las deja a posta, ¿por qué?

El Pfand (el depósito)

En el país germano, cada lata de refresco vale 0,25 céntimos, y cada botella de vidrio 0,08 céntimos. Esto te lo van a cobrar siempre, da igual donde lo compres. Estamos seguros de que, siendo como son, incluso los contrabandistas alemanes lo hacen.

Asi las cosas, irte de botellón con unos amigos (es legal), y dejar botellas en la calle cuesta dinero. Imagina que sois cinco amigos, y cada uno os tomáis tres latas de cerveza... Al final, si dejáis eso ahí, estáis dejando casi cuatro euros. Ya es un buen dinero, eh.

Pues aún así hay gente que lo hace, y es por solidaridad. Hay una especie de “profesión” en Alemania, el Pfanner.

¿Qué es eso? Pues el Pfand es el pago que haces por la lata. El Pfanner es alguien pobre (con frecuencia mendigos) que van con su carrito recogiendo envases de todo tipo. Al mismo tiempo que limpian las calles, obtienen un beneficio económico.

Tras acumular muchas botellas y latas, van a los supermercados y ahí hay máquinas expendedoras pero a la invers. Echas, por ejemplo, 46 latas y 33 botellas y te dan un ticket por el valor de esos envases.

Parece una tontería, pero eso que he dicho antes son unos 15 euros. Es un buen dinero, sobre todo para quien no tiene mucho, permitiéndole comer ese día.

De modo que el reciclaje, en Alemania, también tiene su versión solidaria.
Si esto sucede con latas y botellas de cristal, otras muchas cosas también forman parte de esa enorme cultura del reciclaje del país.

Los contenedores


EL VIDRIO va en ¡tres contenedores! diferentes,
en función del color del mismo, marrón, verde o transparente.

Esta prohibido tirarlo en esos contenedores ni de noche ni los domingos, por el ruido que hace al romperse. Quizá ningún alemán te echará una bronca directamente, pero seguro que algún vecino te lo deja caer. A los alemanes, la pasivo agresividad vecinal les apasiona.

Cuando alquiles tu primera vivienda te darás cuenta que difícilmente contará con menos de tres contenedores. Nuestra experiencia (5 casas diferentes) nos dice que esto es lo normal.

Uno de los contenedores suele ser para el papel, y normalmente se usará sin bolsa, que son de plástico. Suele ser azul y el cartón también va ahí.

En otro contenedor, normalmente amarillo, este con bolsa de PLÁSTICO NORMAL, van los envases. Tetrabricks, bolsas de cereales, envases de carne fresca, etc.

Un tercer contenedor, y este les encanta a ellos, es el del COMPOST O BIO.  Con bolsas de papel o de plástico super degradable (que existen y son bien caras) aquí van todos los restos alimenticios. Con esta compota se fabrica muchísimo abono para la agricultura. De hecho, esta de moda usar tu propio Compost para tu huertecito urbano. Son geniales, ¿no?

Por si tres no fueran pocos, luego había un cuarto contenedor para todo lo que no encontrabas donde tirar. El “RESTMÜLL“, un poco un cajón desastre, aunque también con normas. No podrás pilas u electrónicos. Estos van a puntos verdes, que suelen estar en farmacias, oficinas y supermercados.

Hay también un servicio de recogida de muebles usados y un punto de recogida de aceite usado en cada ciudad. Por último, algunos días del año, se organizan Flohmarkts en cada barrio. La gente saca a la calle, para vender, muebles y ropa que no le interesa. Esos días puedes encontrar auténticas gangas.

Todo esto se traduce en que alrededor del 66% de la basura alemana se recicla. Esta cifra va a más cada año, siendo Alemania un ejemplo mundial en este tema.

Bonus Track ¿QUÉ DIABLOS SE TIENE QUE HACER CON LAS BOLSITAS DE TÉ?

El anticristo del reciclaje. Una parte de papel, una porción de hojas que son bio, un hilo, una bolsita de tela y una grapa…de metal.
Cómo ya dijimos, es el némesis del reciclaje y la única solución, si de verdad quieres hacerlo bien, es separar cada uno de sus componentes. ¿Qué hicimos nosotros?
Lo más sencillo… Dejar de tomar bolsitas de té y pasarnos al café instantáneo.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.