Como viajar de forma más sostenible

0
116

Todos queremos viajar, todos queremos ver el mundo, y en ese proceso dejamos un rastro. Aquí vamos a intentar resumir como viajar de forma más sostenible. De este modo beneficiaremos la economía local, reduciremos nuestra huella de carbono y preservaremos las maravillas que nos vayamos encontrando.

¿Qué es la huella de carbono?

La definición mas rápida es decir que la huella de carbono es la totalidad de los gases de efecto invernadero emitidos por una persona, actividad u objeto. Cuando nos desplazamos, cuando consumimos algún servicio o cuando compramos algo, estamos dejando una huella de carbono.

Todos, con nuestro paso por el mundo, dejamos un rastro. Esto es inevitable, y no podemos flagelarnos por ello o encerrarnos a vivir en cuevas. Lo que si podemos, para sumar nuestro granito de arena contra el cambio climático, es reducir nuestra huella de carbono.

Antes de viajar

Elige cuidadosamente el destino

La distancia importa. Eligiendo destinos más cercanos, a los que podamos llegar sin usar el avión, reduce muchísimo nuestra huella de carbono.

Evitando lugares muy afectados por el impacto del turismo masivo (como algunas islas tailandesas, Halong Bay, Venecia) ayudamos a no contribuir a su degradación. Sin embargo, eso es poco realista, ¿quién no quiere ir a Venecia? Si elegimos estos destinos, lo ideal es buscar la forma de que nuestra visita tenga el menor impacto posible. Podemos evitar generar residuos innecesarios, elegir compañías con políticas ambientales respetuosas, etc.

Elige las actividades que vas a realizar

Una de las formas de reducir nuestro impacto es evitar intentar verlo todo en un tiempo limitado. ¿Qué significa? Los viajes de 2 semanas que cubren París, Londres, Roma, Madrid, Atenas, Berlín y que requieren de varios aviones son un buen ejemplo. Viajar a un ritmo más tranquilo, asentarse en un solo lugar y experimentar como es la vida en otra comunidad es otra forma de viajar que tiene un impacto mucho más positivo.

Por otro lado, si vamos a realizar actividades en la naturaleza, hemos de ser conscientes de sus repercusiones. Actividades como el buceo, si no se practica de modo responsable, tiene un impacto sobre los corales. Participar en actividades en que los animales salvajes son los protagonistas, es una forma de maltrato animal. Del mismo modo, visitando lugares en que etnias, niños en orfanatos son el foco de interés, no siempre contribuímos de forma positiva al desarrollo de esas sociedades.

Un buen consejo es, que haya donde fueres, haz lo que vieres. Actuando como un local, tratando de comunicarte con ellos, desligándote de las guías que lees online. Hay que preguntar, hablar con la gente, ir a negocios locales, dejarse un poco guiar por el lugar en que estamos.

Escogiendo alojamientos

Es interesante investigar a quién pertenece el alojamiento en el que vas a quedarte. Sabiéndolo podremos discernir cuál va a ser nuestro impacto en la economía local.  Así que, pudiendo elegir alojamiento, la mejor opción es alojarnos en negocios regentados por locales.

¿Y si elegimos un hotel de una cadena internacional? Una buena idea es elegir aquellas compañías con programas y altos grados de protección medioambientales. Existen certificados otorgados por compañías independientes que puede darnos seguridades en ese sentido.

Un ejemplo es el certificado de la Rainforest Alliance. En hoteles, esto significa que cumple los criterios de protección de ecosistemas cercanos, de uso eficiente de recursos naturales, de participación en la lucha del cambio climático y que contribuyen al desarrollo sociocultural de las comunidades cercanas.

Eligiendo el transporte

Con los datos en la mano, hay transportes que son más contaminantes que otros.

En España, por ejemplo, un pasajero en avión provoca emisiones por valor de 285 gramos de CO2 por kilómetro recorrido. ¿Es mucho? En coche la media se quedaría en 158 gramos, algo más de la mitad. Los buses  se quedan en 68 gramos por kilómetro, de nuevo se reduce a menos de la mitad. Por último, los trenes dejan la cifra en 14 gramos por kilómetro y pasajero.

Estas cifras no son iguales en todos los países, pero son extrapolables como referencia. El tren, en cualquier lugar del mundo será el medio de transporte más ecológico. Incluso en países como Tailandia, en que funcionan con gasolina, su gran capacidad compensa ese exceso de contaminación.

A veces es inevitable pero siempre que podemos, evitamos el avión o el coche. Muchísimas ciudades empiezan a tomar conciencia de los problemas con el tráfico y están impulsando el uso de la bici.

Muchas grandes urbes tanto de Europa, como de China y América ofrecen servicios públicos de alquiler de bicicletas. En China, por ejemplo, puedes coger la bicicleta que encuentres y dejarla donde te convenga. La estructura en Europa suele funcionar a través de estaciones de recogida y dejada. De un modo u otro, son excelentes alternativas.

Por tanto, siempre que nos es posible, usamos el tren. A nosotros nos parece el medio de transporte perfecto. Ofrece algunas de las rutas más visuales del mundo. Tomar un tren es mucho menos engorroso que sortear varios controles en un aeropuerto. Y encima reducirás la huella de carbono que dejas.

Durante el viaje

Viajar con conciencia y reusar

Viajar ligero es importante, pero más importante es elegir con cuidado todo aquello que vamos a llevar. Uno de los ejemplos son los protectores solares. Algunos de sus componentes son terriblemente dañinos para el fondo marino. Elegir productos que con sus químicos no perjudiquen al medio ambiente es uno de los primeros pasos que debemos dar al empaquetar nuestra maleta.

¡Demos una segunda oportunidad a muchas de las cosas que tengamos! Eso que hacían nuestros abuelos de arreglar las cosas en lugar de tirarlas vuelva a estar de moda. Productos baratos de usar y tirar suponen mucha basura y, a la larga, salen más caros. Pequeñas inversiones en productos de calidad, hechos para durar, compensan en todos los sentidos.

¿Y qué son esos productos de calidad? Por poner algún ejemplo, queremos hablar de cuchillas de afeitar. Las desechables, como su propio nombre indican, son de uno o pocos usos, y luego a la basura. Ya sabemos lo que le cuesta al ser humano ver el beneficio a largo plazo, pero de verdad compensa. Existen alternativas de metal mucho más duraderas.

La ropa, en estos tiempos de renovar cada temporada, también puede ser una buena inversión. La ropa de Primark, por ejemplo,  no tiene una segunda vida. Osea, si alguien dona la ropa que ya no se pone de Primark, va a la basura. Es de tan mala calidad que su vida útil es muy corta.

Comprando ropa de algodón ecológico, invirtiendo un poco más en vaqueros de mayor calidad, estarás contaminando menos. La producción de tintes para la ropa se encuentra entre los procesos que más agua consumen del mundo. Teniendo ropa sostenible y duradera amortizarás mucho más esos gastos.

Alternativas al uso de plásticos

Una cáscara de plátano o de cacahuete tarda en desaparecer si la tiras al suelo menos de diez días. Una botella de plástico seguirá intacta en la naturaleza cientos de años. Y no sólo las botellas de plástico, también las cañitas, de las cuales unas 320.000 toneladas (sí, ¡toneladas!) acaban cada año en el mar.  Estas son terriblemente dañinas para todo ecosistema marino.

Además, tratamos de reducir al mínimo los productos envasados, aquellos envasados y reenvasados (como las bolsas de patata grande que dentro tienen otras cinco bolsas de patatas pequeñas). Estos suponen una cantidad de plástico absurda.

Cuando nos subimos a un avión o cuando vamos a un hotel, evitamos los snaks del avión o las amenites de los hoteles. Son productos envasados de un solo uso, que generan más basura de la necesaria. En su lugar solemos llevar jabón y champú sólidos. Incluso hay hilos dentales que vienen en botes de cristal, para evitar ese plástico. Por supuesto, luego puedes comprar sólo el hilo, y reutilizar el envase toda la vida.

Nosotros usamos cañitas de bambú o de metal, que pueden ser reutilizadas miles de veces y encima son mucho más bonitas.

Asociado a ellas, ¡también puedes tener tu propio set de cubiertos ecológicos! Si te paras a pensarlo, ¿cuántas veces nos han ofrecido cubiertos de plástico? Los usamos una comida y a la papelera. El problema es que tardarán cientos de años en desaparecer completamente. Si llevas tu propio set de cubiertos, no necesitarás recurrir a ellos. Hechos en madera, no te pondrán ningún problema en controles de seguridad y son una idea muy ecológica.

Otra gran idea es usar botellas con filtro. Un ejemplo genial es Lifestraw. Este filtro nos permite beber hasta 1000 litros de agua recogido de cualquier sitio. Potabiliza el agua de cualquier grifo, incluso de los charcos. ¿Qué supone esto? Un triple ahorro. Ahorraremos dinero, pues a la larga comprar botellas de agua a diario es una ruina. Reducimos el consumo de plástico, que está directamente relacionado con la huella de carbono. Por último, ahorramos tiempo, porque cualquier grifo, cualquier fuente será directamente potable.

Las bolsas de plástico son otro acompañante habitual de los viajes, ¿verdad? Nosotros intentamos evitarlas constantemente, y para ello llevamos con nosotros bolsas de tela. Estas, que suponen una inversión (5-10 euros) suelen ser fabricadas con materiales ecológicos y pueden ser reutilizadas.

Ahorrando electricidad

Tenemos que ser coherentes con el uso de la tecnología. Aunque estemos en un hotel y la factura de la luz nos de igual, nadie necesita tener el aire acondicionado en modo “Groenlandia” las 24 horas del día. Si algún aparato electrónico se rompe, tratamos de llevarlo a un punto limpio. Por regla general estos contienen alguno de los metales pesados mas difíciles de limpiar del mundo, como el litio que está en las baterías de los móviles.

Comer como un local

Podemos cuidar nuestra alimentación mientras viajamos, evitando ciertos productos, que además son dañinos para el medio ambiente. La carne de ternera, por ejemplo, supone un increíble porcentaje de las emisiones de metano a la atmósfera. Por no hablar de cómo se maltrata a esos animales.

Muchos otros productos, para reducir costes, especialmente los snacks en bolsa (que tan socorridos son en los viajes), utilizan aceite de palma o canola. El cultivo de aceite de palma  está arrasando muchísimas selvas vírgenes, causando estragos en poblaciones de orangutanes y otros simios.

La última clave le encantaría a nuestras abuelas. Intentamos de consumir productos locales y de temporada. Además de que su sabor siempre será excelente, echamos una mano al medio ambiente. El coste de producir una sandía fuera de temporada y mandarla de Panamá a España es altísimo. La calidad será reducida, porque tiene que ser enviada antes de estar completamente madura. Y encima estamos añadiéndole un coste en transportes que si la compras en la huerta del pueblo, no existe.

Después del viaje

Souvenirs éticos

Comprar productos locales y evitar las baratijas “Made in China”, especialmente si NO estamos en China, es el camino correcto. Evitando esos productos baratos, plasticosos, que van a romperse pronto y van a acabar en la basura ganamos todos.

Evitar productos de origen animal, como el marfil o las pieles, que en muchos casos son ilegales. O simplemente, evitar destruir el medio ambiente y el patrimonio como recoger conchas de playas o fragmentos de ruinas.

Lo mejor, para nosotros, productos creados en el país en que estas, lo mas artesano y local posible. Un ejemplo, postales artísticas, hechas a mano, que no son muy caras y con frecuencia son únicas. Productos alimenticios, como buenos cacaos, cafés, tés, especias…

Comprar arte local

Honestidad

Nosotros hemos pecado alguna vez de idealizar nuestros viajes y no ser todo lo sinceros sobre nuestras experiencias de lo debido. En muchas ocasiones algo nos ha parecido mal o no ha sido para tanto y lo hemos omitido. Igual que no tenemos problemas en darle visibilidad a las cosas increíbles, hay que dar visibilidad a los problemas. Advertir a otros de cosas que no están tan bien como deberían, y si podemos, colaborar para arreglar eso que no nos ha gustado.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.