Como preparar un viaje por el sudeste asiático

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¿Te has planteado alguna vez conocer Tailandia? ¿Y Vietnam? Si te pica el gusanillo de cruzar el mundo, aterrizar en Bangkok o Hanoi y vivir una aventura, ¡quédate por aquí! Te vamos a contar como preparar un viaje por el sudeste asiático. Nosotros dejamos atrás apartamento, trabajo y estabilidad, así que de verdad entendemos el vértigo. 

Algo casi tan guay como viajar, es todo lo que hay antes del viaje. Los sitios que encuentras en internet y que quieres visitar. Revisar alojamientos, transportes y excursiones… 

Nosotros, por ejemplo, buscamos todos y cada uno de los sitios que queríamos visitar (más de 300).   Empezamos a trazar una ruta y al final nos la pasamos por el forro. Ahora nos resulta gracioso, pero NO es una pérdida de tiempo. ¿Por qué?

De verdad, la ilusión es uno de los causantes de la felicidad más poderoso. Si a ti te apetece montar tu viaje antes de marcharte, ¡hazlo! El viaje no comienza al cambiar de país, ¡sólo de actitud! Luego déjate llevar, deja que el plan quede a tu merced…quizá le hagas caso, quizá no. 

Hasta ahí el primer paso, pero aún quedaba mucho por hacer. Queremos compartir cuales son las ideas que creemos que hay que tener en cuenta para preparar ese viaje:

El presupuesto

Lo primero es establecer un presupuesto, cuanto puedes y quieres gastar. Tus posibilidades no serán las mismas si cuentas con 1.500 € de presupuesto que si tienes 15.000 €. Países como Tailandia o Vietnam son más baratos que Europa, pero no es tan sencillo. En Hanoi puedes pagar 5 € por una cama en una habitación compartida, o 350 € por un hotel de 4 estrellas. De modo que en función de tu presupuesto, podrás moldear tu viaje.

Te dejamos precios de algunas cosas para que tengas una referencia:

  • Pad Thai (plato típico tailandés): entre 40 y 80 Bahts (1,1 Y 2,5 €).
  • Banh Mi (bocadillo típico vietnamita): entre 15 y 50 mill Dongs (0,6 y 1,8 €).
  • Pho Ga (sopa típica vietnamita, similar en otros países): entre 25 y 60 mil Dongs (0,9 y 2,2 €).
  • Cerveza Chang (típica en Tailandia): entre 60 y 130 Bahts (1,6 y 3,5 €).
  • 100 kms en tren en tercera clase en Tailandia: unos 25 Bahts (0,7 €).
  • Habitación doble con baño privado (A/C) en hostal en Tailandia o Camboya: 450 a 650 Bahts (12 a 18 €).
  • Esa habitación en Vietnam: entre 220 y 500 mil dongs (9 y 16 €).
  • Camiseta falsificación de calidad media: entre 2,5 y 6 €.
  • Alquiler moto por un día completo: entre 5 y 9 €.
  • Café con leche: entre 1,2 y 4 € (sí, el café es caro).
  • Agua embotellada: entre 20 y 70 céntimos. En Tailandia, en máquinas por 2 céntimos.

El tiempo de viaje

De nuevo, junto al presupuesto, se encuentra el factor del tiempo. No es el mismo viaje el visitar 2 semanas Tailandia que 6 meses toda la región. No todo el mundo tiene flexibilidad absoluta, y es importante aceptar la tuya.

Debes saber que si viajas en Navidad o en julio y agosto, irás en temporada alta y los precios serán más altos. También es importante tener en cuenta que no necesitarás el mismo equipaje si vas por 15 días que por todo un año. Antes de empezar a preparar todo, debes decidir de qué tiempo dispones y cómo quieres distribuirlo.

Hay personas que aprovechan y hacen paradas intermedias en Oriente Medio, por ejemplo. Esto es mucho más realista si vas por más de un mes. Llegar a Bangkok desde Madrid es un viaje de no menos de 15 horas. Si lo piensas, si tienes poco tiempo, quizá te interese esperar un poco y acumular vacaciones. Calcula que “perderás” un día en la ida y otro en la vuelta. Si encima por el camino quieres parar una noche en Jordania, son días que restas a la estancia en la región.

Marcharse dejándolo todo eliminará esa preocupación (ya vendrán otras, claro), y en ese caso sí tendrás flexibilidad completa. Si no es tu caso, piensa bien los días que quieres estar en cada sitio para optimizarlo al máximo.

Presupuesto y tiempo

Sabiendo el dinero del que dispones y el tiempo que tendrás, podrás empezar a dar forma al viaje. Por regla general, alguien que viene 2 semanas tiene más “presupuesto” que si vienes 2 meses. La “intensidad” y el “ritmo” se reducen si tu tiempo se alarga contando con un mismo presupuesto.

Ten en cuenta que el billete te costará entre 450 y 700 € la ida y vuelta. Si viajas con billete sólo de ida, espera pagar entre 220 y 400 €.  Estas cifras varían tanto porque en Navidad, en julio y en agosto, los precios son elevados al ser temporada alta. Si viajas el resto del año, probablemente notarás bastante la diferencia. Esto puede ser un factor a tener en cuenta, si tu presupuesto no es ilimitado. Es posible que viajando en temporada baja puedas alargar tu estancia gracias a los precios más bajos en todo. Pero claro, a cambio de eso, probablemente te encontrarás con peor tiempo en algunos sitios.

Transportes

Tienes que ser realista en cuanto a como son los transportes en el sudeste asiático. No encontrarás, salvo excepciones, grandes autopistas. De hecho, en países como Camboya, Myanmar o Indonesia las comunicaciones entre ciudades serán muyyyy lentas.

No es necesario llevar el itinerario cerrado desde casa, por supuesto. Muchos de los transportes los podrás comprar con muy poca antelación, e incluso el mismo día. Salvo en temporada alta y destinos muy turísticos, rara vez faltarán plazas.

La velocidad y la conveniencia

Lo que si debes tener en cuenta es que por ejemplo, la velocidad media de los trenes en Vietnam es de unos 40 km/h. La velocidad en Myanmar es aún menor. El Sudeste asiático cuenta también con alguno de los peores aeropuertos del mundo (el de Manila, por ejemplo), aunque no todos son así.

Respecto a las carreteras, en muchos casos estarán en muy mal estado. Para agravar las cosas, son países con tasas de mortalidad en carretera altísima. Verás que no usan cinturón ni casco en casi ningún caso. Los autobuses, especialmente los más grandes, suelen estar bien (y muy fríos). Las “Van”, en que caben 12 personas, son una ruleta rusa. Es posible ir en una de lujo y cómodo… o acabar junto a 16 vietnamitas dentro de ella 9 horas. Si no fuese suficiente, también irán 2 cajas de naranjas, 7 mochilas y se parará hasta en los charcos.

Lo dicho, moverte de un sitio a otro puede ser pintoresco, pero en ningún caso será rápido. Para grandes distancias, el avión es la mejor opción, pese a que contamina mucho. Si no tienes mucho tiempo y quieres ver muchos sitios, no tendrás otra. Eso sí, también es con mucho la opción más cara.

Así que para ir de Chiang Mai a Yangón tendrás que hacer malabares entre varios factores: precios, disponibilidad, tiempo, sostenibilidad, etc.

Nuestra recomendación es elegir antes de salir de viaje los sitios que quieres visitar, pero no ponerle un número de días. Puede ser que llegues a Bali y te fascine y quieras pasar una semana. Puede ser que te resulte falso y aburrido y te quieras ir a la segunda noche. Lo que nosotros hacemos es reservar el sitio al que vamos por una o dos noches. Una vez en el lugar, decidimos si queremos alargar la estancia o no.

Las vacunas y el seguro de salud

Por supuesto, nadie quiere pasar un par de semanas en un hospital de Hanoi. Menos gracia tendrá que luego te toque pagar 9 millones de Dongs (350 euros) porque viajabas sin seguro. 

La salud es un tema que no puedes descuidar, especialmente en viajes a países menos desarrollados. Además de contratar un seguro médico que nosotros consideramos imprescindible, toma algunas precauciones.

Recomendable:

  • Hepatitis A y B
  • Fiebre tifoidea
  • Triple vírica
  • Rabia
  • Fiebre amarilla (si vienes de un país en que existe).

Es recomendable vacunarse de la Hepatitis A y B, del tétanos, de la triple vírica y la del tifus. La de la Rabia es otra vacuna aconsejable. En caso de no vacunarte de la rabia, en caso de que te muerda un animal te muerda, debes ir al hospital y ponértela. La de la fiebre amarilla no es necesaria, salvo que vengas de países en que es endémica. En esos casos, te la exigirán si has estado en ellos en los 3 meses previos a tu llegada.

Asegúrate, si tienes una enfermedad crónica, de llevar medicamentos suficientes. Horacio, por ejemplo, es asmático y lleva siempre encima broncodilatadores. Un botiquín nunca está de más, tenlo en cuenta.

La documentación

Acostumbrados a viajar por la UE incluso con el DNI caducado, marcharse al Sudeste asiático es diferente. Revisa que tu pasaporte tiene al menos 6 meses de vigencia, o te lo echarán para atrás en cada frontera.

Acuérdate, si vas a coger moto o coche, de pedir el carnet de conducir internacional. Tu carnet de conducir no te valdrá, tendrás que ir a la DGT y obtener este. El coste es de 12 € y la vigencia de un año. Es realmente importante en zonas del norte de Vietnam, por ejemplo, donde lo piden con frecuencia.

Otra cosa importante es crear una copia digital de todos los documentos que consideres necesarios. Subirlos a Drive, iCloud o Dropbox te vendrá bien en caso de pérdida o robo. Trata de llevar siempre encima información de contacto también. Nadie quiere sufrir ningún percance mientras viaja, pero debe estar preparado para ello.

Otra cosa a solicitar es el certificado de antecedentes penales. Si tienes intención de hacer voluntariados o de cuidar casas, es posible que te lo soliciten. Podrás hacerlo por internet.

El alojamiento

De nuevo, esta variable depende mucho de cada viaje. En el Sudeste asiático la variedad de alojamientos es absoluta. Podrás dormir desde tan poco como 3 ó 4 euros hasta pagar cientos de euros por una villa con piscina propia.

Nosotros gran parte del viaje nos alojamos en habitaciones privadas con baño privado y aire acondicionado. Osea que no fuimos completamente de “mochileros”, aunque nuestros alojamientos eran siempre humildes. Pagamos entre 10 y 20 euros por ellos. Yendo solo, la manera más económica es tener una cama en una habitación compartida. Es una manera perfecta de ahorrar y al mismo tiempo conocer gente.

En pareja, muchas veces verás que interesa más tener habitación privada que dos camas en habitación compartida. De nuevo, un factor que cambia el precio es la estacionalidad y la ubicación. No es lo mismo alojarse en el centro de Bangkok en Navidad que en en Prachuap Khiri Khan en mayo. 

Los lugares más conocidos siempre tendrán precios más altos, pero esto lo verás también en la comida y los transportes. En líneas generales es posible alojarse en hoteles de 2-3 estrellas decentes por unos 30 euros diarios.

En lugares bastante fuera de las rutas turísticas es posible que no existan alojamientos de “gama media”. Puede, por ejemplo, que haya sólo humildes guesthouse que te costarán pocos euros o resorts de lujo a cien la noche. Tenlo en cuenta si quieres visitar algún sitio así.

Fronteras y visados

Al contrario que viajando por Europa, donde rara vez necesitarás visado, en el Sudeste asiático quizá te toque gestionar alguna visa. Si aterrizas en Tailandia, por ejemplo, tendrás 30 días de visado gratuito. Si lo haces en Vietnam, la cifra se reducirá a 15 días. En caso de llegar a Malasia, la estancia podrá ser de hasta 90 días. En otros países te tocará pagar una visa al llegar, o incluso gestionarla con anterioridad.

Sobre los visados te hablamos un poco más concretamente en esta entrada. Es referida al pasaporte español, tenlo en cuenta.

La mochila

De nuevo dependerá de la duración de tu viaje y de lo que tienes previsto hacer. Nosotros, por ejemplo, que tampoco es que seamos escaladores, nos ha bastado con unas chanclas y unas zapatillas deportivas. Horacio, por ejemplo, le dio muchas vueltas a llevar una botas de trekking…¡menos mal que no las trajo!

Es importante saber que si viajas con mochila, muchas low cost son estrictas con el equipaje. Llevar más de 7 kilos y que te obliguen a facturar puede costarte un buen dinero. No lleves nada que no tengas claro qué vas a usar. Piensa, por ejemplo, que si llevas unas zapatillas que te han costado 130 €, si no las usas, te va a costar mucho tirarlas. Tampoco querrás cargar con ellas todo el viaje, así que es importante decidir correctamente.

También te decimos que casi todo lo que necesites lo podrás comprar una vez aquí. Nosotros durante los meses de viaje hemos ido mudando camisetas. Las que teníamos más estropeadas las tirábamos, y comprábamos alguna nueva.

Una manera de optimizar gastos es usando productos sostenibles, que no tengas que renovar una y otra vez. Un ejemplo es la botella Lifestraw, otro son bolsas de tela, cañitas de bambú o madera. 

Por supuesto, todo esto de optimizar el equipaje es más enfocado a sí vienes de “mochilero”. Viniendo 2 semanas y con la maleta facturada en todos tus vuelos tendrás más libertad. En cualquier caso, la ropa clara mejor que la oscura, permite soportar mejor el calor. Alguna prenda que cubra hasta las rodillas para los templos y si tienes intención de salir, alguna camisa. Las camisetas, de algodón son lo mejor, por calidad y comodidad.

La tecnología

De nuevo, en función de tu tipo de viaje necesitarás cargar con más o menos tecnología. Nosotros, para los trayectos llevábamos 2 libros electrónicos (uno fue asesinado en mitad del viaje). Llevábamos una batería portátil para cargar los móviles, y un adaptador universal que siempre viene bien.

Aparte de eso, nuestros dos móviles (iPhone 7 y Xiaomi mi8) y un pequeño portátil convertible en tablet. Desde que trabajamos en este proyecto hemos echado de menos los dos portátiles que tenemos en Alemania, pero habría sido un engorro cargar con ellos.

Si te va mucho el tema fotografía (nosotros estamos aprendiendo) tendrás que contar con todo el equipo. Es importante tenerlo en cuenta, porque son varios kilos que añadir al equipaje, con lo que probablemente tendrás siempre que facturar.

Unos buenos auriculares y algún aparato de música rollo iPod también vienen bien. Más de una vez te tocará viajar en buses con un ambientazo musical del que querrás evadirte.

Idiomas

Aparte de hispanos que conozcas de viaje, rara vez alguien en un negocio hablará español. En algunas islas de Tailandia puede que encuentres, pero poco más. Tendrás que apañarte con el inglés, pero no te preocupes. El inglés que hablará la mayoría de gente será super básico. De hecho es gracioso, pero Horacio se entiende mejor con los recepcionistas que Mireia, porque ella sabe “demasiado” inglés.  Vietnam es el único país de la región que usa un alfabeto latino (aunque con modificaciones), así que salvo allí, no podrás leer los carteles.

En Tailandia casi en cualquier sitio saben el suficiente inglés para entenderse. En el resto de países, dependerá de lo recóndito de donde vayas. El lenguaje universal de signos y gestos se está perdiendo. Nos ha frustrado bastante que, de tan enganchados que están al móvil, recurran a él constantemente. Hay veces que intentabas simplemente pedir algo de beber, y miraban el móvil para traducir. Pero bueno, alguna risa con un mal entendido te llevarás.

Aprender alguna palabra del idioma local, sobre todo saludos y cortesías siempre te ayudará. Permitirá que te vean un poco menos como un billete, les harás gracia y quizá hasta ahorres algo de dinero.

Souvenirs para la vuelta

Y para volverás siempre está guay comprar algún detalle para la familia y los seres queridos, ¿no? Va en función de gustos, por supuesto, pero queremos dar algunas ideas.

Lo primero, ¿has escuchado que en Asia todo se regatea? Nuestra impresión es que no es todo todo, pero si que hay cosas que se regatean. Por regla general, si tiene el precio puesto, podrás regatear si compras varias. Si no tiene ningún precio, entonces si te tocará obtener uno justo. Y decimos justo porque nos parece que a veces no somos lo suficientemente honestos.

No nos importa a lo mejor pagar 90 € por unas Nike y vamos a racanearle 30 céntimos a un birmano. No hay que dejarse timar, pero no creemos que sea ético intentar exprimir a alguien que vive de vender postales en su moto-tienda, que probablemente sea lo único que tiene. Comprar postales a nosotros nos parece genial. Son económicas y apenas ocupan espacio, además podrás dedicarlas.

Igualmente comprar souvenirs de marfil es un crimen penado. Además de los temas legales, probablemente ese marfil venga de elefantes asesinados a poca distancia.

La situación de los elefantes en la región es dura, y comprando marfil demuestras que todavía hay demanda de esos productos. Y mientras haya demanda, seguirá habiendo cazadores que los busquen y maten para dar esa oferta.

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